
Iglesia de Agüimes

El barranco de Guayadeque

Casas cueva de Guayadeque

Capilla y restaurante

Desfiladero

Fin de la carretera

Capilla de San Juan

Capilla de San Juan
Cuando planeé ir a
Gran Canaria no me planteaba visitar
Agüimes, hasta
que un par de amigos me hablaron del barranco de Guayadeque y además vi
en la zona de Maspalomas un hotel cuyo edificio se basaba parcialmente
en esta iglesia. Así que cambié mis planes de visitar el mercado de
Teror para ir a descubrir Agüimes y Guayadeque. Las fotos no quedaron
muy bien porque la luz era bastante fea, pero creo que merece la pena
enseñarlas para que sepáis un poco como es el sitio.
El
barranco de Guayadeque, por cuyo fondo discurre una carretera que
permite visitar todas sus poblaciones, es límite entre los municipios
canarios de Ingenio y Agüimes, en la parte occidental de la isla y se
trata de uno de los barrancos más grandes de Gran Canaria y tiene un
gran valor ecológico ya que es hogar de diversos endemismos tanto a
nivel de fauna como de flora, si bien se han plantado bastantes
eucaliptos. También hay restos arqueológicos, como corresponde a una
zona que estuvo habitada desde antes de la llegada de los europeos.
Uno de los atractivos son las famosas
casas-cueva de Guayadeque. No hay tantas casas cueva como me gustaría, pero algunas pueden ser
visitadas y la verdad es que merece la pena hacerlo. Eso sí, a mi me
daría
yuyu vivir en ellas porque me da la impresión de que esas laderas
pueden venirse abajo en cualquier momento... los que venimos de zonas
con mucho granito vemos estas paredes de tierra con bastante
desconfianza.
Es notable la capacidad de adaptación que han tenido los isleños a
un entorno tan caótico como el que han heredado. Cada lugar de la isla
es diferente de los otros y eso te da la posibilidad de ver las
diferentes soluciones que se han adoptado en cada lugar para poder
establecerse en él.
Volviendo a Guayadeque, en Cueva Bermeja, el primer núcleo poblacional vi algo que me
pareció gracioso: una iglesia tallada en la roca al lado de un
restaurante excavado en la misma roca del que me han hablado MUY bien. De esta forma el
visitante de Guayadeque tiene la opción de ser cuidado en alma y cuerpo
en un mismo sitio. ¿No os parece genial?
Ahora en serio, lo interesante del sitio es ver, además de las casas cueva, la iglesia y el restaurante que están excavados en la roca del barranco. Aunque ya había
visto alguna capilla troglodita antes, lo del restaurante sí que era
nuevo para mi. Aún no había ido a Valdevimbre (León).
A medida que recorremos la carretera que sigue el Barranco de
Guayadeque, la inmensidad de las paredes que lo forman se hace más y más
abrumadora. Uno se siente como una hormiga en este terreno tan magnífico
y abrupto. Lo que parecían unos riscos escarpados un par de kilómetros
antes se quedan en nada al lado de estos, mucho más altos.
Como ya había dicho antes, el interior de Gran Canaria, con paisajes
como este, es un espectáculo que hay que disfrutar. Los que van a Gran
Canaria para no moverse de la playa no tienen ni idea de lo que se están
perdiendo.
Hay una razón por la cual estos paisajes son como son: hace un par
de millones de años esta isla era un enorme estratovolcán de cinco mil
metros de altura que colapsó. Gran Canaria no es otra cosa que un enorme
montón de escombro volcánico, lo que explica en parte su espectacular y
variada geología y paisaje.
La subida hasta el final de la carretera que atraviesa Guayadeque
aún me reservaba una última sorpresa: esta vista tan espectacular donde
la carretera por la que llegué hasta este lugar se veía así de
pequeñita.
Al lado de esta vista hay otro restaurante (estaba cerrado
cuando fui, pero creo que estaban preparando la reapertura) y una
capillita del siglo XIX, la de San Juan Bautista. Este lugar donde
termina la carretera se llama Montaña de las Tierra y hay otro restaurante, aunque de este no tengo referencias.
El Mapa
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